La ventaja del ISO automático

La tecnología hay que aprovecharla. Y la función del ISO automático que ofrecen ya la mayoría de las cámaras del mercado es uno de los mejores inventos de la fotografía moderna. Veamos por qué.

En los tiempos de la película todos estábamos obligados a cargar un carrete con una sensibilidad determinada. Si ese día había mucha luz y llevabas 100 ISO era maravilloso, pero ay de ti si te metías en un museo o de repente el sol se escondía. Enseguida pensabas en forzar. O si eras previsor llevabas otra cámara al hombro con película más sensible. O te arriesgabas a sacar la película y meter otra (yo algunas veces lo hacía, con el riesgo de perder alguno de los valiosos fotogramas).

Con el advenimiento de la fotografía digital aquello parece que se terminó, pues gracias a la ganancia de señal, que es lo más parecido a subir el volumen en un equipo de música (el sensor realmente sólo tiene la sensibilidad nominal), podemos trabajar en situaciones de menos luz.

ISO automático
400 ISO Nikon D2x

El problema es que durante un tiempo sólo algunas cámaras permitían disfrutar realmente de sensibilidades más altas aprovechables. Pasar de 400 ISO era arriesgarse mucho con la Nikon D2x por ejemplo… O con algunas de las compactas y smartphones actuales es simplemente una temeridad.

El ISO digital

Cuando subes el ISO en tu cámara estás forzando la máquina, si me permiten el lenguaje coloquial. El sensor tiene una sensibilidad nominal, una respuesta ante la luz, que no depende solamente de los fotodiodos, sino que también lo marca el conversor analógico digital, el procesador, los algoritmos de procesado…

Por lo tanto no se puede equiparar al ISO de las películas fotoquímicas, pero para que todos nos entendamos y la exposición no se complique más, hemos aceptado que es exactamente igual. Como dicen aquí:

Las calificaciones de ISO analógico están basadas en la cantidad de luz necesaria para producir una densidad específica cuando la película es procesada para un contraste específico con un revelador determinado.

Por eso estamos felices cuando entramos en un lugar oscuro o se pone el sol y tenemos la posibilidad de aumentar la sensibilidad del sensor a la luz para poder congelar en el tiempo esa habitación oscura en la que nos encontramos.

Subir el ISO no sólo provoca el famoso ruido, también la pérdida de rango dinámico, una peor reproducción de los colores… una serie de taras que nos hacen reír cuando hablan del ruido como el mayor de los males.

Si os interesa podéis consultar la norma ISO (International Organization for Standardization) para saber a qué nos estamos refiriendo. La primera data de 1998: ISO 12232:1998 y la segunda es de 2006: ISO 12232:2006

La ventaja del ISO automático

Y llegamos al punto que desencadena este artículo. En los últimos dos años la gran mayoría de las cámaras compactas profesionales, las EVIL y las réflex, destacan por la calidad de imagen con altas sensibilidades.

Hay que hacer algunas pruebas para ver cuáles son los ISOS utilizables en nuestra cámara. Hasta que punto estamos conformes con la calidad que nos da nuestra máquina. Una pista, el último valor ISO no sirve nunca para nada. Siempre es con fines publicitarios.

ISO 409600
ISO 409600

Yo suelo disparar a una carta de color para ver, además del ruido al 100%, como se comporta cada sensibilidad con el color y el rango dinámico.

Pues bien, una vez que hemos decidido cuáles son los valores óptimos para nosotros, podemos seleccionar dentro del menú que a la hora de exponer la cámara seleccione dentro del rango de sensibilidad que hemos elegido el ISO más adecuado para evitar una imagen trepidada.

Así simplificamos la exposición y nos podemos centrar en dos valores de exposición, el diafragma y la obturación. En cierta manera es como otro programa de exposición semiautomático.

Es muy práctico para la fotografía de calle, o cuando eres de esa calaña, a la que pertenezco, que sale siempre con la cámara al hombro y ve una foto de pronto y está harto de depender de la luz y que el primer disparo salga trepidado.

ISO automático

En sus orígenes está técnica era imposible, pues siempre jugaba con todas las sensibilidades disponibles, pero en los modelos actuales puedes elegir el mínimo y máximo que tú quieras y la velocidad de obturación más lenta con la que evitas que el disparo salga movido.

Ya me diréis si os funciona esta técnica y si es realmente útil en vuestra rutina fotográfica. Evidentemente, si hacéis estudio o vais cargados con el trípode, esto no tiene sentido alguno.

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