El revelado fotográfico se mueve muchas veces por las modas. No tiene nada que ver una copia de hace 50 años con lo que podemos ver ahora. Y solo algunas tendencias parece que se mantienen. Una de ellas es la fotografía fine art inspirada por Joel Tjinteelar, un revelado que convierte un archivo fotográfico en un lienzo digital en el que juegas con la luz, en blanco y negro.

Es un proceso tremendamente complejo… o al menos lo ha sido hasta ahora, porque hoy os voy a enseñar un método fine art bastante más sencillo para conseguirlo.

La técnica de Joel Tjinteelar ha marcado un antes y un después. Está más cerca de la pintura que de la fotografía, porque juegas con las luces y las sombras para dirigir la mirada del espectador allí donde vosotros queráis. Partiendo del mejor método posible, he desarrollado una técnica mucho más sencilla e igual de efectiva.

Primer paso: elegir la fotografía y visualizar la copia final

Si no queréis complicaciones en vuestra vida fine art, tenéis que saber elegir la fotografía que vais a revelar. Sobre todo si estáis empezando. Recomiendo trabajar con una imagen minimalista, con líneas rectas, sin detalles intrincados. Y perfectamente enfocada, con una gran profundidad de campo.

Lo más importante en este campo fotográfico son las selecciones. Y si son complejas, todo se complica una barbaridad. Es el momento de olvidarse de formas intrincadas, de vegetaciones y demás. Hay que apostar, al principio, por las líneas rectas y minimalistas de la arquitectura moderna. Y con el tiempo podremos trabajar con bosques invernales y edificios diseñados por Gaudí o incluso por Santiago Calatrava.

Fotografía fine art
La Sagrada Familia

Cualquier pequeño detalle, como una antena, una rama que se asoma por la esquina del encuadre o una valla de aluminio y cristal en la azotea de un edificio puede arruinar todo el trabajo.

Muchos fotógrafos son amigos de borrar o clonar estos pequeños deslices que se nos cuelan en el disparo. Pero es mejor estar atento desde el principio y vigilar todos los elementos del encuadre antes de apretar el disparador.

Fotografía fine art
Revelado bruto: plano y sin volumen

Para esta serie de artículos voy a apostar por una fotografía sencilla de un edificio madrileño. Tengo claro desde el principio su visualización. Y ojo, esto es lo más importante para lograr el mejor resultado posible.

Fotografía fine art
Zonas de la fotografía

Quiero que la fachada de la izquierda reciba la luz del sol de izquierda a derecha. La otra fachada que se oscurezca de izquierda a derecha. Y el cielo se oscurezca según nos alejamos del horizonte. Si no tenéis clara la visualización, os toca practicar antes de lanzarse con la técnica.

Segundo paso: hacer las selecciones

En estos tiempos de IA, el trabajo de las selecciones se ha agilizado. Y podemos hacer cosas que antes eran imposibles o llevaban un tiempo exagerado. Ahora mismo, con Adobe Photoshop y su herramienta Selección de objetos, hacer una selección precisa es rápido y efectivo.

Por supuesto, podemos acudir a los grandes clásicos, como Lazo poligonal; o trabajar con las máscaras de luminosidad si la fotografía se presta a ello. Pero hoy por hoy, y como vamos a ver con la fotografía de ejemplo, Selección de objetos es la reina.

Después de revelar la fotografía con el decálogo de revelado que propongo para el blanco y negro (sí, el fine art es en blanco y negro, aunque veremos cómo hacerlo en color también), abrimos el archivo en Adobe Photoshop.

Recordad, la imagen tiene que estar plana y sin contraste, con todo el detalle en las luces y en las sombras.

Para hacer las selecciones debemos ajustar la herramienta Selección de objetos en su barra de configuración:

  • Añadir a selección
  • Modo Lazo
  • Muestrear todas las capas
  • Borde pronunciado
  • En Configurar otras opciones, desactivar Buscador de objetos
Fotografía fine art
Configuración de la herramienta Selección de objetos

Tenemos que hacer tantas selecciones en nuestra fotografía como zonas queramos modificar. En fine art pintamos con luz y podemos decidir, sin problema alguno, de dónde viene. Aunque creo que es mejor no inventarse la posición del sol para lograr que quede realista.

Cómo hacer las selecciones

Lo primero es ver cuántas selecciones tenéis que hacer. En la fotografía tenemos tres zonas, si simplificamos mucho: la fachada izquierda, la derecha y el cielo. También deberíamos hacer una del edificio completo. En total, cuatro.

Y si nos gusta complicarnos la vida, podemos hacer una por ventana, pero os adelanto que con la técnica de revelado que os voy a contar, no es necesario.

Con la herramienta Selección de objetos haremos magia, gracias a la inteligencia artificial. Si por algún motivo no sale bien la selección, siempre podemos ir añadiendo con la misma herramienta hasta conseguirlo.

Un pequeño fallo de selección en el borde inferior

Si después de numerosos intentos no sale, trabajaremos con la herramienta Selección rápida, que está debajo de Selección de objetos y la activamos haciendo clic con el botón derecho en la misma herramienta.

El trabajo tiene que ser perfecto, no hay vuelta atrás. Y esta herramienta lo hace muy bien en la mayoría de los casos, aunque a veces tenemos que insistir más de lo que nos gustaría. Y puede fallar.

De hecho, hasta la aparición de estas herramientas, siempre se utilizaban Lazo poligonal o Pluma, con la que tengo una relación de amor/odio. En la fotografía de ejemplo podría utilizarse sin problemas Lazo poligonal.

Recomiendo siempre empezar a seleccionar el objeto principal de la imagen, y luego ir de izquierda a derecha, para no dejarse nada en este momento.

Así que rodeamos, con la herramienta Selección de objetos, la fachada de la izquierda y la herramienta genera el contorno automáticamente. Una vez hecha, hacemos clic derecho sobre ella, elegimos Guardar selección, le ponemos un nombre descriptivo y confirmamos. Se guardará como un canal, visible en la ventana Canales.

Repetimos el mismo proceso para la fachada derecha, el cielo y el edificio completo, hasta tener los cuatro canales guardados.

Fotografía Fine Art
Una de las posibilidades

En el próximo artículo seguiremos avanzando en la ciencia del fine art. Y un aliciente más para aprender esta técnica: da igual que trabajemos en color o en blanco y negro, porque lo único que haremos es pintar con luz.