Siempre que pensamos en fotografía imaginamos que están hechas con cámaras. Es algo evidente. Pero muchos autores están recuperando técnicas que permiten jugar con la luz sin la necesidad de contar con una máquina fotográfica. Sí se pueden hacer fotografías sin cámara.
Las fotografías sin cámara son una realidad. Desde que se inventó el proceso, incluso antes de que se presentara oficialmente en 1839, ya se podía pintar con luz sin la necesidad de la cámara oscura. Lo único que necesitamos es una buena dosis de imaginación y la inspiración que podemos encontrar en una de las exposiciones celebrada hace años en la ICP de Nueva York ¿Qué es una fotografía?
Algunos de los autores que trabajan con estas técnicas son: Matthew Brandt, Marco Breuer, Liz Deschenes, Adam Fuss, Owen Kydd, Floris Neusüss, Marlo Pascual, Sigmar Polke, Eileen Quinlan, Jon Rafman, Gerhard Richter, Mariah Robertson, Alison Rossiter, Lucas Samaras, Travess Smalley, David Benjamin Sherry, Kate Steciw, Artie Vierkant, James Welling, Christopher Williams, y Letha Wilson. Todos ellos estuvieron presentes en aquella exposición
Fotografía, etimológicamente, como sabéis, significa pintar con luz. Si nos atenemos a su significado, no es necesario contar con una cámara tal como la conocemos. Sólo necesitamos material sensible. Y muchas veces ni siquiera eso, gracias a la irrupción del mundo digital.
Fotografía, etimológicamente, como sabéis, significa pintar con luz. Si nos atenemos a su significado, no es necesario contar con una cámara tal como la conocemos.
En aquella exposición la comisaria Carol Squiers buscó a los artistas que empezaron en los setenta a trabajar con la idea de hacer fotos sin cámara, con la idea de como es una cámara fotográfica.
Fotogramas
Pero esta forma de trabajar existe desde la prehistoria de la fotografía, antes de que se inventara el daguerrotipo. Una de las técnicas más llamativas es la desarrollada por Thomas Wedgwood, que por contacto, imprimía en papel sensibilizado con nitrato de plata a la luz el perfil de las hojas de las plantas. Y parece que está claro que el más famoso Fox Talbot, el cual tuvo la mala suerte de presentar más tarde que Daguerre su técnica, se inspiró en sus estudios para sacar adelante el calotipo, el primer procedimiento negativo/positivo de la historia.
Los fotogramas, que así se terminó llamando esa impresión de perfiles quedó pronto en el olvido ante el avance arrollador de los daguerrotipos y el papel salado de Talbot. Pero en la década de los años veinte, artistas de la talla de Man Ray y Moholy Nagy, famoso director de la Bauhaus y autor del libro fundacional de la fotografía Pintura, fotografía, film, recuperaron esa vieja técnica para buscar otros caminos con los que expresarse.
También se habla de los luminogramas donde el objeto no toca el papel. O también los quimiogramas donde el cambio se produce por el contacto de los productos químicos sobre el papel.
Pasaron de hacer copias por contacto de hojas y demás a experimentar con el volumen y las formas de los más diversos objetos que podían encontrar en sus talleres o en la calle. El proceso llegó a hacerse tan famoso que incluso el propio Man Ray decidió bautizar la técnica del fotograma con su propio nombre: rayogramas.
Sólo hay que colocar objetos encima de un papel sensible, iluminarlo con una linterna durante unos breves instantes y revelar el resultado. La particularidad que tienen es que son obras únicas, frente a la fotografía pura cuya cualidad es que se puede reproducir infinitamente, aunque los galeristas prefieran obviarlo.
Fotogramas digitales
En la exposición de Nueva York se pudo ver esta misma técnica pero en versión moderna y en color. Es una técnica que parecía muerta pero que tiene el don de la resurrección.
Además lo puede hacer todo el mundo sin problemas. Lo único que se necesita es tener en casa un escáner que no utilicemos, pues puede llegar a mancharse después de las múltiples perrerías que podemos hacerle. El procedimiento es el mismo, solo que ya no necesitamos tener material sensible. Sólo tenemos que poner objetos encima del cristal del escáner, que mantendremos lo más limpio posible y daremos continuamente al botón de escaneo, pues nos sorprenderemos de los resultados.
Es un proceso rápido y sencillo, y los resultados son espectaculares pues como dijo la comisaria de la exposición
Los artistas siguen haciendo obras que son objetos fotográficos, utilizando tanto tecnologías antiguas como nuevas , cruzando fronteras que cruzan y mezclando técnicas.
Manipular la imagen fotográfica
Otra técnica es partir de una fotografía realizada con una cámara, que ni siquiera hace falta que tenga objetivo, pues podemos acoplarle una cartulina negra en su lugar, con un pequeño agujero en el centro hecho con una aguja de coser.
También podemos recurrir a nuestras queridas Polaroid olvidadas en el fondo del armario, cargarle película The impossible project y disparar. Luego, mientras el revelador hace su trabajo, podemos calentar la emulsión con un secador de mano y con un punzón de punta roma dibujar sobre la superficie. Tengo pendiente hacer la prueba con la flamante Instant Fuji de mi mujer.
Estas nuevas formas fotográficas pueden hacernos olvidar la rigidez que muchas veces impone ese artilugio llamado cámara fotográfica. ¿Qué técnicas conocéis?

Deja una respuesta