Pues ya ha pasado un mes y la verdad es que estoy bastante contento. Me siento un poco abuelo al lado de tantos jóvenes. Me he dado cuenta de golpe que no es lo mismo estar en los veinte que en los treinta con una hija maravillosa, una mujer con la que sigo soñando y una hipoteca que está ahí cual espada de Damocles.
Estoy aprendiendo, pero se nota que llevo más de diez años (¿diez años ya?) con la cámara al hombro y cobrando por ello. Qué bueno es aprender, tener ganas de conocer y por supuesto, querer mejorar. Los profesores, por ahora, y no es por peloteo, son muy buenos. Pongo una foto para que veáis cómo voy y si queréis, numerosos lectores, me pongáis nota:

María
Sabes que soy una gran fans tuya y estoy segura de que llegarás a ser conocido en todo el mundo…y tus fotos colgarán en los grandes Museos del mundo…