Sé que hace mucho tiempo que no escribo, pero tengo la cabeza liada con el rumbo que ha de tomar este blog, cómo he de enfocar mi carrera de fotógrafo y qué es lo que haré a partir de ahora.

Tengo claro que la fotografía es mi vida y que tengo la necesidad de comunicarlo a los cuatro vientos, por lo que éste es el medio perfecto. Parece que para algunos mi estilo es clásico, que no arriesgo, que tengo que lanzarme hacia algo nuevo (muchos me dicen además que tengo que tirarme a su piscina olvidándome de mis vivencias, menos mal que son los menos). El trabajo y mi vida ( y todas las personas que la forman) es lo único que me hará avanzar en mi trabajo.

Tengo claro que tengo que buscar un estilo, dejar de picotear y centrarme. Por ahora tengo varios proyectos: dos libros, uno fotográfico y otro escrito; un ensayo sobre mi hija;  un homenaje a mi padre, que no puedo olvidar ni quiero hacerlo; el trabajo que no falte; hacer otra exposición…

Muchas cosas que ahora que termino el máster de EFTI retomaré con mucha más esfuerzo -espero-.

De momento, un homenaje a la mirada, el monumento a los ojos.