Muchos personas sólo cogen la cámara si van a viajar, pero nunca se les ocurre llevarla al parque cercano o en su paseo matutino hasta el trabajo. El motivo es, en la mayoría de los casos, «lo veo todos los días y no es bonito». Este es uno de los argumentos más manidos: si algo se conoce no merece la pena fotografiarlo. Craso error. La fotografía es memoria de lo que te rodea, y lo más próximo a ti es lo que mejor conoces, y eso es lo que mejor vas a fotografiar. Si ves y entiendes la obra de Lisette Model, Robert Doisneau o Eugene Atget, fotógrafos callejeros en el más amplio sentido de la palabra, verás que se limitaron a retratar su entorno, y con él su mundo interior.
La fotografía se entiende cuando practicas, y fotografiar los sitios rutinarios te ayuda a salir de la monotonía de la mirada y buscar nuevos encuadres que, seguro, podrás utilizar cuando viajes a Costa Esmeralda, por ejemplo.
No dejes de visitar la página American Suburb x, una de las mejores revistas de fotografía en inglés y no pases ni un día más sin leer Historia de la fotografía de Marie Loup Sougez
Mariarosa
Precioso lugar, preciosa hora y preciosa fotografia…creo reconocer el paseo y mirador de Blas Infante…Ronda es un impacto de belleza y todo el mundo quiere captarla…fue muy oportuno ese pasao atrás
Mariarosa
Seguiré tus siempre sabios consejos.
Y en cuanto a eso de no apreciar los sitios habituales que nos rodean, aunque sean bellos, porque de tanto verlos ya no los aprecias, nada mejor que recordar la frase de Fray LUis de León: «costumbre quita maravilla»
admin
Mucha gente nunca ha fotografiado su entorno más inmediato. Sin embargo, van a cualquier sitio y no dudan en sacar la cámara.
admin
Lo has clavado. Veo que conoces el lugar