El otro día fui de nuevo al museo Reina Sofía, buscando imágenes nuevas, y de paso seguir sorprendido por la creación de los grandes. Andaba buscando las salas de arte contemporáneo, pero desgraciadamente están cerradas hasta su próxima reinauguración en el área Nouvel. Decidí pasarme por la cuarta planta del edificio Sabatini donde continua la colección permanente, lejos de la fama sin igual de los grandes cuadros que pivotan alrededor de la vaca sagrada del museo, El Guernica.
Aquí todo es tranquilidad. Han organizado una exposición llamada ¿La guerra ha terminado? Arte para un mundo dividido (1945-1968) con los fondos del museo. Y empecé a hacer fotos. Recorriendo las salas con la cámara en el ojo, encontré los trabajos de Eugene Smith en Deleitosa, Spanish Village, el de Brassaï en Sevilla, Séville en fête, y los grandes fotógrafos del grupo Afal, la Palangana y de la RSF. La fotografía, por fin, bien representada en el museo, bien montada y sin estar eclipsada por cuadros que les doblan en tamaño. Recomiendo pasarse por estas salas sin lugar a dudas. La sala Picasso y Miró en los años 60. El grado cero de la pintura, es impresionante. Además, estarás solo. Todos los turistas estarán con lo de siempre.

Mariarosa
Una buena noticia de algo que ignoraba totalmente…esa cuarta planta a la que nunca he llegado.
En cuanto a la foto, me parece toda una alegoria, me recuerda la del super-vigilante Argos dormido por el encantamiento de la música de Mercurio…salvo que aquí el encantamiento es el arte de la fotografía y la blancura del espacio…