Me encanta el retrato fotográfico. Disfruto mucho estudiando a la persona e intentado encontrar su mirada, su forma de ser. Hago pocos disparos. En ese sentido me inspiro en Cartier Bresson. Y desde luego tiene que haber empatía, aunque nunca pienses en tomar un café con él. Este retrato es de una persona que vivía en la calle. Imponía bastante con sus grandes manos y su carácter rudo. Pero creo que conseguí uno de los mejores retratos que jamás he hecho. ¿Por qué? Creo que esta fotografía cuenta más del personaje de lo que él quiso enseñarme.

Maria Rosa
Es que efectivamente es un gran retrato…y con una tremenda historia detrás…una historia que alguna novelista podría escribir…y esta foto yo la vi colgada en una exposición nada menos que en el Círculo de Bellas Artes…¿me equivoco?…