La fotografía de este post es fruto de la casualidad. Porque no teníamos pensado estar ahí, porque habíamos terminado de comer y estábamos buscando el coche deambulando por el pueblo. Y de repente, por el sonido chirriante de una motocicleta que nos sobresaltó, una bandada de pájaros salió asustada de su reposo en el momento justo que nosotros miramos al vacío del barranco. Y el ojo, la cámara y el cerebro se alinearon.

María
Yo quiero esa foto para verla al despertar y pensar que soy igual de libre que esos pájaros para tener un dia feliz