Limpiar el sensor

Limpiar el sensor de nuestra cámara

A estas alturas de la película y todavía no han encontrado el método ideal para limpiar el sensor de nuestra cámara. Que si vibraciones, técnicas par evitar que se deposite… La solución más aceptada es llevar la cámara al servicio técnico y pagar mucho dinero. Pero hay otras soluciones.

Si hubiera que echar la culpa a alguien, sería a la electricidad estática. Encender la cámara, el cambio de objetivos y los descuidos van a acumulando polvo sobre la superficie del sensor.

En la época clásica pasaba exactamente lo mismo pero a la hora de pasar el carrete el polvo desaparecía y solamente afectaba a un fotograma.

El resultado son visibles manchas en las fotografías, notables sobre todo en las superficies uniformes como los cielos azules y con diafragmas cerrados (f11, f16,…).

Limpiar el sensor

Son fáciles de quitar, sobre todo con la ayuda de la herramienta Parche de Photoshop o Eliminación de manchas de Adobe Lightroom. Pero imaginaos tener que hacer la operación en las quinientas fotos que hemos hecho en el último viaje…

Poco a poco fueron surgiendo más soluciones y las más diversas leyendas sobre el tema, que si el sensor se estropeaba con sólo pensar en tocarlo, que era una cosa que había que asumir sin contemplaciones, que si en los talleres tenían cámaras de vacío para limpiar en condiciones óptimas las partículas de polvo…

También venden carísimos dispositivos de limpieza con complicados manuales y con la particularidad de conseguir atraer más polvo. Incluso los fabricantes de cámaras idean diversas soluciones, como el sistema de vibración por ultrasonidos de Olympus, que más tarde o más temprano copiaron Canon y Sony, con resultados poco claros.

Muchas veces la gente tiene dudas sobre las consecuencias finales de tanto movimiento en una estructura tan delicada como un sensor. ¿No sería más fácil aislar con una cortinilla el sensor y el espejo réflex, tal como hacen las cámaras de formato medio?

Limpiar el sensor de nuestra cámara

Pero uno mismo puede hacer la limpieza del sensor de su cámara sin muchos gastos y sin muchas complicaciones.

Que nadie os engañe. El sensor nunca está al aire. Siempre está protegido por una fina lámina de cristal, que es lo que se podría estropear si lo manipulamos mal (y jorobar todo, claro está).

Limpiar el sensor
Imaginaos cómo estará el sensor

Nunca vamos a tocar el sensor en sí, algo que sería realmente una imprudencia. Por supuesto que hay que tener mucho cuidado, y cualquier cosa la tenemos que hacer bajo nuestra responsabilidad. Los únicos responsables somos los que hacemos la limpieza a nuestras propias cámaras.

Uno de los métodos caseros que más me ha llamado la atención últimamente es limpiar el sensor con la ayuda de la cinta de celo Scotch 3M. Pero tengo que confesar que todavía no lo he probado, aunque estoy seguro de que es uno de los mejores métodos posibles.

Los pasos que doy

El material es muy sencillo y barato. Además podemos comprarlo en la farmacia del barrio. O a lo mejor lo tenemos ya en nuestra casa:

  • Alcohol isopropílico. Es muy puro, lo que significa que no deja residuos ni cercos, y se evapora enseguida.
  • Bastoncillos de algodón. También sirve una lámina de 1 cm x 4 cm con uno de los extremos cubiertos por una gasa. Limpian la suciedad una vez impregnados de alcohol.
  •  Una perilla grande. Para usarla como soplador. La clásica que vendían en las tiendas de fotografía para quitar el polvo a los negativos sería perfecta.

Una vez que tenemos el material vamos a ver los pasos a seguir:

  1. Nos metemos en el cuarto de baño porque reúne estas características: es un sitio sin polvo ni corrientes de aire.
  2. Dentro del menú de la cámara hay una opción que suelen llamar Limpieza del sensor. Hay que activarla. Es fundamental que la batería esté a plena carga. ¿Por qué? Porque esta opción sube el espejo réflex, y si cae durante el proceso de limpieza encima de la perilla o de los bastoncillos, ya podemos buscar ofertas para comprarnos una nueva cámara. Por supuesto no ocurre lo mismo con las sin espejo.
  3. Apoyamos la cámara sobre el respaldo, más que nada por comodidad y por tener buena iluminación. A continuación, con la perilla, soplamos sobre el sensor sin tocarlo, con más maña que fuerza, varias veces, para eliminar todas las motas de polvo.
  4. Apagamos la cámara, ponemos el objetivo, la encendemos, cerramos el diafragma al máximo (f22) y disparamos a una superficie uniforme, como el azul del cielo. En la mayoría de los casos, no hará falta hacer nada más, pues no veremos ni una mota.
  5. Si todavía se aprecian manchas, humedecemos levemente el bastoncillo en el alcohol, y lo pasamos con suavidad por el sensor varias veces. Es muy importante no empaparlo. Cuando se seque (prácticamente instantáneo), volvemos a soplar con la perilla y volvemos a hacer la prueba del punto 4.

En cinco pasos, solucionamos un problema que nos puede costar hasta 200 €. La mejor solución al problema es evitarlo.Y si no queremos líos, lo llevamos al servicio técnico, que seguro que tiene una tarifa plana. Eso sí, en cuanto salgamos de la tienda y cambiemos el objetivo, el polvo volverá.

Por lo tanto, hay que tener las precauciones de siempre, tener cuidado, proteger la cámara en todo momento y evitar  cambiar los objetivos en situaciones comprometidas. Y poner siempre el objetivo con la bayoneta de la cámara orientada al suelo. Y no cambiar de objetivo en medio de una tormenta de arena, de polvo….

3 pensamientos sobre “Limpiar el sensor de nuestra cámara”

  1. Buenas…
    Ese sistema de silicona debe ofrecer resultados muy parecidos (y a lo mejor más fiables) que la cinta 3M. Muchas gracias por pasarte.

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