Después de Castro Prieto

El método de revelado de Juan Manuel Castro Prieto

Después de asistir al taller de Juan Manuel Castro Prieto y Chema Conesa en la Tabacalera, de la mano del ministerio de Cultura, me quedé sorprendido por bastantes cosas y aprendí muchas, como el método de revelado de Juan Manuel Castro Prieto.

Es, con diferencia, el más sencillo de todos los que conozco, y os puedo asegurar que he practicado con muchos. La primera vez que vi cómo funcionaba, llamó mi atención por los fuegos artificiales que creía que llegarían después. Pero jamás llegaron. Los pasos a seguir se cuentan con los dedos de una mano, y los resultados son excelentes. No hay trucos de magia porque todo lo que sucede es verdad.

¿Para qué complicar las cosas si realmente no es necesario? ¿Para qué dar tantas vueltas a las cosas si se pueden conseguir grandes resultados con una técnica sencilla?

Pero no os creáis que ser sencillo significa que es fácil. Siempre recordaré con terror los exámenes universitarios en los que el profesor dejaba los apuntes…

Este método, desarrollado por el propio Juan Manuel Castro Prieto, David Vicente y Mario Castro, es fruto de una investigación concienzuda de años para conseguir el mejor resultado posible, al menos el mismo que cuando revelan por medios químicos la obra de la mayoría de los grandes fotógrafos de este país.

Requisitos previos para utilizarlo

Pero su método no es para seguirlo a rajatabla sin pensar. No vale con aplicarlo directamente a nuestras fotos. No tiene sentido trabajar así. Esto sólo nos conduciría a una obra sin vida y sin sentido, a una mera copia que para algunas personas -nuestra madre, abuela o amigos hartos de ver nuestras fotos pero que sin embargo nos quieren- será hasta buena.

Antes-Castro-Prieto
Antes de Castro Prieto

 

Es importante tener claro que es lo que tenemos que hacer, la consabida previsualización de la copia de la que tantas veces hablo en los demás artículos. Hay que mirar la fotografía con ojos experimentados y decidir dónde se necesita más contraste, en qué parte hay que aclarar u oscurecer para llevar la mirada del espectador por los lugares de la imagen que nosotros queremos que reconozcan.

Esto es siempre lo más difícil, y lo único que hay que tener claro para lograr ser un experto de Photoshop emplees la técnica que emplees. No hay que seguir pasos, hay que pensar siempre antes de actuar ante una fotografía. Si no lo hacemos nos convertiremos en máquinas automáticas.

El método de revelado de Juan Manuel Castro Prieto

El método se basa exclusivamente en el manejo de Photoshop, sin ayuda de otros programas como Lightroom ni plugin que compliquen o enmarañen la pureza del sistema. Además, es muy importante tener el monitor perfectamente calibrado pues todo se basa en la percepción, e intuición, del fotógrafo. Ambas cosas sólo se consiguen con la experiencia.

Después de Castro Prieto
Después de Castro Prieto

Y sin más preámbulos paso a enumerar todos los pasos que da Juan Manuel Castro Prieto para conseguir que los trabajos de Martin Chambi, Cristina García Rodero, Chema Conesa, Enrique Meneses y un largo etcétera luzcan como tanto nos gusta ver:

  1. Abrimos el archivo en Adobe Camera RAW. Por supuesto con la máxima calidad posible y razonable. En la ventana de Opciones de flujo de trabajo elegimos 16 bits y el espacio de color Adobe RGB 1998.
  2. En este plugin hay que conseguir una imagen plana, lista para ser revelada y en ningún caso terminada. Por lo tanto no utilizaremos Contraste, ni otros parámetros como Claridad o Intensidad.
  3. Con Exposición aclararemos u oscureceremos la imagen vigilando el histograma para evitar perder información en las luces o en las sombras.
  4. Si es necesario nos serviremos de Iluminaciones y Sombras para sacar de la penumbra o rescatar de la luz diversas partes de la imagen.
  5. Si la fotografía tiene ruido vamos a la pestaña Detalle y con el parámetro Luminancia intentamos eliminarlo.
  6. Ajustamos manualmente el Equilibrio de blancos con Temperatura, hasta conseguir el efecto que estamos buscando. Hay veces que queremos una tonalidad azulada, otras más verdosa o puede que seamos unos clásicos y caigamos en tonos dorados.
  7. Si queremos hacer la foto en blanco y negro, podemos acudir a la pestaña Escala de grises de ACR y realizar los ajustes en la pestaña Básico.
  8. Sin tocar nada más, abrimos la fotografía en Photoshop, olvidándonos de los objetos inteligentes y demás complicaciones vanas. Lo primero que haremos en el programa es Reencuadrar si fuera necesario, ya sea con la herramienta Marco rectangular o con Recortar.

Ahora empieza la magia. Tendremos que hacerlo con cada una de las zonas de la imagen que queramos tratar. Puede parecer algo sacrílego para muchos, pero la verdad es que funciona, y jamás se ha visto una foto que haya salido de este laboratorio con algún problema de revelado.

  1. Seleccionamos con la herramienta Lazo la zona que queremos tratar. No hace falta ser muy preciso en los límites. A continuación, para que no se note la selección vamos a Selección>Modificar>Desvanecer y le damos un radio acorde con el tamaño de la imagen y de la propia selección. La experiencia nos dictará cuál es el Radio de desvanecimiento adecuado.
  2. Vamos a Imagen>Ajustes>Curvas (ctrl+M) y modificamos la curva hasta conseguir nuestro objetivo, que debemos tener claro: oscurecer, aclarar, dar contraste…
  3. Si tenemos la necesidad de quitar el efecto de la curva de alguna zona, o porque se nota un pequeño halo alrededor por una mala selección, acudiremos a la herramienta Pincel de historia. Sólo tenemos que pinchar en el panel Historia en el estado en el que hicimos la selección con la herramienta Lazo y con el último estado marcado empezar a pintar para dejar esa zona como estaba en el momento que hemos marcado con la herramienta.
  4. Y ya está. Repetiremos el proceso tantas veces como sea necesario para conseguir una buena copia final. Nos podemos olvidar de capas de ajuste, máscaras, desenfoques gaussianos y todas las cosas que nos habían enseñado.

Por supuesto que hay más cosas que podemos hacer con nuestra fotografía, como no enfocarla jamás, aplicarle virados a través de acciones, quitarle ruido de una forma más eficaz, jugar con los colores con Imagen>Ajustes>Tono/Saturación,…

Y pobre de aquel que juzgue el proceso sin ver los resultados. Muchas veces somos víctimas de libros, talleres y revistas especializadas que nos llenan la cabeza de complicados trucos que la mayoría de las veces se pueden evitar con un trabajo simple y bien hecho.

Son muchas más cosas de las que disponen en su laboratorio para conseguir algunas de las copias más llamativas que podemos ver en las mejores exposiciones de los últimos tiempos. Pero aunque descubramos todas las técnicas, jamás lograremos el personal estilo de Juan Manuel Castro Prieto y su equipo.

11 pensamientos sobre “El método de revelado de Juan Manuel Castro Prieto”

  1. Pingback: Anónimo
  2. Y esto no es el método Mellado de toda la vida pero en vez de usar el lazo, hacer la capa de ajuste primero y luego aplicarle el desenfoque gaussiano, hacerlo al revés, desvanecer primero y aplicarle la capa de ajuste después? Aplicar un ajuste sin capa me parece un fallo, ya que luego eso de tener que tirar del pincel de historia…

    Vamos, yo lo veo una complicación del método Mellado. Y tiene la ventaja que las capas de ajuste las puedes modificar una vez has ajustado toda la fotografía para que quede acorde con el resto sin tener que repetir nada.

    No sé, es mi opinión.

    Un saludo.

  3. Buenas…
    El método de Castro Prieto es más sencillo, más directo y rápido que el de Mellado. Todos los métodos hacen al fin y al cabo lo mismo, oscurecer y aclarar distintas zonas de la fotografía. Personalmente me sorprendió mucho cuando lo vi en acción. Y los resultados hablan por sí solos. Nosotros tenemos que elegir cuál nos viene mejor y aplicarlo en nuestro trabajo. No es cuestión de ver cuál es mejor o peor, o cuál es más complicado o menos. Lo importante es ver cuál se adapta mejor a nuestra forma de ver las cosas. Y respecto a lo de las capas de ajuste pienso igual que tú, pero cuando veo los resultados de uno u otro no sé qué pensar.
    Gracias por pasarte.

  4. Si, desde luego. Cada maestrillo tiene su librillo. Yo ya me he adaptado al método de Mellado con las teclas y hago las selecciones y las modifico en un momento.

    Pero como dices cada usa lo que mejor le funciona.

    Y ya te he añadido a favoritos. Así que espero seguir pasándome.

    Un saludo.

  5. Buenas…
    Pues entonces es el mejor método de todos, siempre y cuando no caigas en el “melladismo”… jejeje
    Muchas gracias

  6. Jajaja. Noooo.

    De hecho voy cogiendo de aquí y de allá y los adapto a mi estilo.

    Pero bueno, soy un simple aprendiz. 🙂

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