Filtros de fotografía

Monólogo sobre los filtros de fotografía

Llevo mucho tiempo queriendo hablar sobre este tema. Desde que se han popularizado tanto que si no haces una fotografía con ellos es que te estas perdiendo algo. Los filtros de fotografía son una constante desde hace pocos años y dudo de incluirlos en mi equipo original.

No quiero enemistarme con nadie (muchos compañeros son fieles defensores de los filtros degradados, densidad neutra y demás…) pero vengo notando desde hace tiempo que solo los que los llevan en su mochila son realmente fotógrafos. O mejor dicho, algunos realmente piensan así (mis conocidos sé que no son de esta rama).

Adelanto que nunca los he utilizado por una cuestión de estilo personal. Reconozco que he estado tentado a utilizarlos y que si alguna marca me permite probarlos estaría encantado de hacerlo.

Pequeña historia de los filtros de fotografía

Los filtros pasaron a mejor vida con el advenimiento de la fotografía digital. De repente la gente se olvidó en los armarios de los filtros tabaco, polarizadores y demás… Los que hacíamos blanco y negro dejamos los que nos recomendaban los manuales al uso y sobre todo Ansel Adams en una de sus obras fundamentales El negativo.

También se utilizaban mucho en los estudios combinados con un colorímetro, para compensar y corregir las posibles dominantes de color. Pero estos filtros eran palabras mayores.

Y por supuesto todos teníamos en la mochila un filtro polarizador para quitar reflejos y acoplados a los frontales de los objetivos un filtro Skylight o UV (según nos regalasen en la tienda) para protegerlo y quitar la dominante azulada a la que tanto miedo teníamos.

Y para de contar. Ahh… sí… también comentaban algo de unos filtros de densidad neutra que. como comentaba Ansel Adams.

Pueden ser útiles para utilizar con una película rápida en condiciones de gran luminosidad.

De un tiempo a esta parte, la gente ha empezado a hacer fotos de nubes en movimiento, lagos cristalinos, agua como la seda, ciudades vacías a las doce del mediodía sin ton ni son. Incluso la aparición de la exitosa marca Lucroit ha contribuido a una moda que está devorando a la tradición.

Eso sí, hay que pagar un mínimo de 300€ para poder empezar a hacer esas fotos donde el cielo y la tierra están equilibrados aunque la luz sea pésima y donde las nubes sean solo trazos que dinamicen la imagen.

Los grandes fotógrafos de paisaje, como el propio Adams, o por no irnos tan lejos, el fotógrafo Galen Rowell (uno de los comunicadores más interesantes del siglo XX) utilizaron alguna vez estos filtros en algunas de sus fotografías.

¿Son los filtros  de densidad neutra una moda?

Admiro a muchos fotógrafos de paisaje. Desde el ya mencionado Ansel Adams, Galen Rowell, Michael Kenna… y lo que más me gusta de su obra es que son capaces de ver la luz como nadie.

Ansel Adams

Sus trabajos son frutos de la constancia y la paciencia. Hasta que la luz no es la adecuada no disparan. A lo mejor para comprobar el encuadre. Lo importante es esperar la mejor luz y huir de los artificios. Si la luz no es buena, uno se espera o hace otra foto. No hay que alterar esa sensación primaria.

La fotografía de naturaleza, entre otras cosas, valida esa fundamental experiencia personal. Ver una foto después de presenciar la realidad que contiene es tomar consciencia simultáneamente de su tema y de la experiencia de otro ser humano siendo testigo de un acontecimiento natural.

Creo que los filtros de densidad neutra rompen este pensamiento de Rowell. En cierta manera rompen con la realidad, en la mayoría de los casos, para buscar algo espectacular que realmente no ha existido nunca. Como comenta el autor en el mismo artículo

Toda fotografía debe contar una historia que aceptemos como las historias que nuestros antepasados contaban alrededor de las hogueras.

Cualquier truco no es otra cosa más que una leyenda. Muy hermosa, como son esas historias inventadas, pero que realmente nunca han pasado o han sido distorsionadas por el paso del tiempo.

Algunos lo defienden con el tema de hacer la foto en la cámara antes que en el laboratorio, como si fuera algo malo revelar. En el fondo todo es una interpretación.

Una vez un fotógrafo aficionado me dijo una cosa que se me quedó grabada. Defensor a ultranza de los filtros dijo que pones uno y enseguida una situación insulsa se transforma y parece buena. Y creo que tiene razón, que esa es la virtud de estos filtros.

Conclusión

Es verdad que hablo sin haberlos utilizado nunca. Pero no puedo dejar de ver como esta técnica invade todos los foros y redes sociales como paradigma de profesionalidad sin igual. Una foto de paisaje sin filtro parece que está mal visto.

Sin filtro de fotografía

Ya no importa cómo sea la luz. Con ellos cualquier momento es bueno. Hace poco vi a un fotógrafo con su trípode, sus llamativas viseras, y sus filtros degradados y de densidad neutra haciendo una foto semiescondido al embalse de Buendía a las 14 horas en un día soleado y caluroso en el que yo saqué la cámara para tomar apuntes.

No pienso que yo sea mejor por no usarlos, desde luego. Cada uno que haga lo que quiera, pero dudo de su utilidad más allá de un uso puntual. Desde un punto de vista estético no deja de ser una moda que creo que terminará pronto, como pasó con la infrarroja, los efectos flou de Hamilton y demás…

Si creéis que estoy equivocado o pensáis como yo se podría crear un interesante debate que nos enriquecería  a todos. Espero vuestros comentarios.

3 pensamientos sobre “Monólogo sobre los filtros de fotografía”

  1. je,je,je,antonio yo soy un aficionadillo vulgar y corriente,pero en esto coincidimos,incluso para hacer fotos con el agua sedosita no me hace falta filtro alguno,supongo conoceras el truco,ademas los tonos del agua son mas reales,incluso se nota muchas veces que se han empleado ese tipo de filtros(,observando el tono que tiene el agua) se ve rara,ja,ja,esa moda va ser dificil que pase,hay mucha industria ya creada a su alrededor

  2. Me encanta esta entrada. Opino como tú. Creo que cierta utilidad tienen, en momentos puntuales pero el abuso actual a lo único que lleva es a ver fotos idénticas una y otra vez, mismos tonos, mismos efectos, mismos rayos de sol…. Esperemos que la moda pase pronto

  3. Ni en lo cierto ni equivocado, en el medio hay una ancha avenida; hay fotógrafos de «los de antes» que usan filtros, también de «los de ahora» que no los usan, además, si capturás en RAW sí o sí tenés que editar, y eso implica que la foto no se vea tal y como viste lo que capturaste, si le das el mismo RAW a 10 fotógrafos distintos seguramente obtendrás 10 fotos distintas, con o sin filtros, es decir que si querés ser un «purista» de la fotografía no lo lograrás… la fotografía es un arte, y como tal es bueno que cada uno logre transmitir lo que desea, la fotografía muestra «nuestra realidad», no LA realidad, entonces, si «mueve» nuestros sentidos, esa fotografía habrá conseguido su objetivo… es mi humilde punto de vista (no LA verdad). ¡Saludos desde Argentina!

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