Autorretrato García Alix

El autorretrato según García Alix

El autorretrato según García Alix no es un selfie, como nos recordó en una de sus mejores exposiciones en 2014. Vamos a ver cómo puede ser este mundo que gusta tanto a unos y tanto detestamos otros.

Puede decirse que Alberto García Alix es un fotógrafo que ha contado su vida a través de los disparos de su cámara. Le hemos visto crecer, como dirían las abuelas. Realmente hemos notado cómo iba andando por el filo de la navaja de la vida oscura hasta quedarse solo con sus voz rota, su chupa de cuero y los recuerdos idos. El autorretrato es su forma de expresión.

Este fotógrafo, genial reportero de su vida, ha vuelto muchas veces la cámara hacia él mismo. Su vida pasa ante el ojo de la máquina. Y lo podemos ver en todos sus trabajos.

Autorretrato García Alix

Alberto García Alix es un outsider, un motero Harley Davidson que, de no ser por la fotografía, podría haber acabado muerto en la cuneta de cualquier carretera o en la salida de cualquier bar sucio de la noche. Su Hassel le ha redimido, le ha acogido en su seno y hoy en día es uno de los fotógrafos más respetados del panorama nacional.

El autorretrato en la fotografía

No soy muy amigo de los autorretratos. Sinceramente no me gustan nada, pero reconozco que hay autores que trabajan bien esta manera de mirarse en el ombligo, de intentar encontrar respuestas en uno mismo.

Uno de ellos es Alberto García Alix, que descendió a los infiernos de la pura vida con la cámara para enseñarnos como es y parece que no ha salido, sólo que ahora está más tranquilo.

Autorretrato García Alix

Los que no le conocemos y solo le hemos oído hablar con su voz cascada por el tabaco y el alcohol sólo somos capaces de imaginar cómo ha sido su Divina Comedia con la sola compañía de la cámara.

Primero una réflex y luego una de formato medio. Primero la anarquía y luego la libertad de hacer lo que uno quiere. Nos podemos imaginar mil historias, pero todas serán ciertas mentiras.

Alberto García Alix nos mira

A través de su trabajo descubriremos su estilo, su esencia, todo lo que hace que sea García Alix. Un hombre que no duda en retratar lo que le rodea para expresar su forma de ver las cosas. Como dijo una vez Ray Loriga:

Él no es el árbol, como creíamos, sino la sombra. Algo parecido podría aplicarse a la aparente franqueza de sus fotografías; en realidad, lo único que no esconden es la claridad de su misterio.

Veremos toda su vida, desde que era el guapo del barrio con su tupé, su moto y su chaqueta de cuero, siempre rodeado de mujeres que le hacían una marca en el cuerpo… cuando pasó por el infierno de la aguja… cuando alcanzó la gloria fotográfica de la que nunca ha bajado…

Hasta la actualidad, cuando se olvida de la gente y se dedica a fotografiar los días que se van en tomas movidas y muchas veces desenfocadas, como si se hubiera apagado.

El mundo del selfie

Le encanta retratarse, con una intencionalidad que él no ve en el selfie, que considera una toma fotográfica con el teléfono sin esfuerzo alguno. Algo con lo que no estoy de acuerdo, desde luego.

Un autorretrato es una búsqueda consciente de mí mismo a través de la cámara. Siempre encuentro una imagen que habla de mí. Una imagen donde me reconozco”. ¿Y el selfie? “El selfie no es un autorretrato. Es un ejercicio hecho con un móvil, sin intencionalidad. El autorretrato necesita más chicha

El selfie no deja de ser el autorretrato moderno. Desde luego que muchos se limitan a comprar el palo maldito y sonreír aunque su vida no dé muchos motivos para ello.

Autorretrato García Alix

Hay mucha gente que llena las redes sociales de autofotografías en las que se limitan a mostrar los dientes conscientes de su propia y triste genialidad. A esos no me refiero.

Pero es verdad que hay muchos que tienen un trabajo consciente y que, como siempre digo, demuestran lo más importante de la fotografía: que lo que realmente importa es uno mismo, siempre que tenga algo que contar. Y que jamás hay que menospreciar a nadie por utilizar una cámara u otra. ¿Qué más da?

3 pensamientos sobre “El autorretrato según García Alix”

  1. Hola Fernando,

    Estupendo artículo y reflexión. Este verano conocí en persona a Alberto García Alix en el Campus de verano de Fotogenio e impresiona lo que expresa su rostro y su voz rota. Un hombre que lleva la fotografía en las venas y eso ha marcado su vida, seguramente hasta el punto, como bien dices, de que aún siga con ella.

    Yo tampoco soy muy amante de los autoretratos, pero no tengo nada en contra de los Selfies o el uso del móvil para realizar fotografía. Lo que está pasando no es ni más ni menos lo que ya pasó hace más de 100 años con la revolución de los Kodak Brownie. Es una paso más en la fotografía, más posibilidades, más fotografías… aunque no necesariamente mejores. Las buenas fotografías están reservadas para los buenos fotógrafos, los que se esfuerzan por expresarse visualmente de una forma adecuada. Y efectivamente ¿qué mas da la cámara que utilicen para ello? 😉

    Un saludo,
    Braulio

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