Roger Deakins

Roger Deakins, el DiCaprio de la fotografía

Ahora que han pasado los Oscar y que el gran Emmanuel Lubezki, el Chivo, ha ganado su tercer premio consecutivo, voy a recordar al gran Roger Deakins, que también estaba nominado. Nunca ha ganado el gran premio. Y ya lleva trece nominaciones.

Realmente no pasa nada si no ganas nunca un Oscar. Muchas veces se dice que ya están dados, que aquellos que lo reciben es porque su productora ha pagado más, que con el tiempo se recordarán otras películas… Pero lo que le pasa a Roger Deakins ya es mala suerte. Trece nominaciones y ningún premio. Esto no le ha pasado ni a Leonardo DiCaprio.

A pesar de todo, el conocido como director de fotografía de los hermanos Coen, no parece perder nunca la sonrisa, y puede decirse que es una de las personas que no duda en compartir (tiene incluso un blog personal) todo lo que sabe.

Cadena perpetua (1995)

Qué se puede decir de una de las mejores películas de la historia reciente. Olvidada durante su estreno, muy pronto empezó a circular en soportes domésticos y se ha llegado a convertir en un clásico de los 90. Uno de los mejores dramas carcelarios salido de la mente de Stephen King, con un uso de los tonos azules que deja sin palabras en contraste con los tonos marrones que inundan la historia.

Aquel año el Oscar lo ganó la bradpelicula Leyendas de pasión, un trabajo preciosista de John Toll. Y la pena es que no ganara Rojo, de la trilogía de Krzysztof Kieślowski, que por cierto vuelven a estrenar este fin de semana.

Fargo (1997)

Creo que es la mejor película de los hermanos Coen, y la tercera película que hizo con ellos. Pocas veces se ha podido sentir el blanco y ver sus miles de matices como en esta película que no dejó indiferente a nadie.

Llama la atención que es una de las pocas películas en la que no usa su reconocido estilo de contrastes extremos. Es una de las más recordadas comedias negras. Ese año fue difícil, pues ganó John Seale con El paciente inglés.

Kundum (1998)

Es una de las películas menos apreciadas de Martin Scorsese, uno de mis directores fetiche. Me imagino que Deakins no pudo decirle que no a una película de uno de los últimos mitos vivientes.

No puedo dejar de pensar en El ultimo emperador de Bertolucci cuando veo esta fotografía. Pero Deakins no tiene una paleta de colores reducida y estructurada como Vittorio Storaro, sino que se adapta a las necesidades del director. Creo que es lo mejor de ella. Aquel año le ganó  la fotografía de Titanic.

Oh brother (2001)

Otra buena película de los hermanos Coen, con un George Clooney demostrando que no sólo era una cara bonita, como sabemos todos ahora.

Es otra vuelta de tuerca del antiguo mito de la Odisea. Lo que más se recuerda de la película es desde luego su gran banda sonora. Y esta vez no pudo hacer nada, tampoco, contra la visualmente atractiva Tigre y dragón. Las artes marciales empezaban a invadir de nuevo las salas con aquel ejercicio preciosista que culminaría en Hero.

El hombre que nunca estuvo allí (2002)

Otra nueva apuesta con los hermanos Coen que no obtuvo la ansiada estatuilla, que parece no buscar pero que seguro que ya por entonces le gustaría tenerla. Además fue el único nominado. El protagonista, Billy Bob Thornton, extrañamente, no fue siquiera recordado.

Como curiosidad, esta película en blanco y negro se rodó en glorioso color, pero con la idea de aplicar filtros para encontrar los mejores matices del gris en cada escena. Fue el año de la épica de Andrew Lesnie en El señor de los anillos: La comunidad del anillo. Pero no podemos olvidar que también nominaron la fotografía de Amelie, una de las mejores fotografías jamás rodadas.

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford y No es país para viejos (2008)

Para más inri, aquel año de 2008 recibió dos nominaciones. Una de ellas ya se estudia en las escuelas de fotografía. La otra será más recordada por el corte de pelo de Javier Bardem en su papel de sanguinario asesino.

Tenía el doble de posibilidades para ganar. Y ni siquiera así consiguió ir a la fiesta de premiados. Creo que el destino fue muy cruel con él aquella noche. Y es que ganó Pozos de ambición.

El lector (2009)

Otra nueva nominación para 2009. El lector fue la última producción de Anthony Minghella y Sydney Pollack, que murieron antes del estreno.

Es una película en la que la fotografía acompaña perfectamente la historia. No está hecha para que todos digan “ohh… qué bueno es Deakins”. Y es algo que se agradece. El premiado aquel año fue Anthony Dod Mantle por Slumdog Millionaire.

Valor de ley (2011)

Era muy difícil retomar el mito de John Wayne en el nuevo proyecto de los hermanos Coen. Roger Deakins hizo una fotografía clásica, al servicio de la historia de la película. Un homenaje a un clásico con el toque Coen.

Tuvo diez nominaciones pero la maldición del director pesó sobre todos. El equipo no se llevó ninguna estatuilla a casa. A estas alturas de la película seguro que Roger se refugió en la seguridad de los premios BAFTA de su hogar, que le dieron el merecido premio. En los Oscar le dieron el premio a Origen y la prodigiosa innovación visual de Wally Pfister.

Skyfall (2013)

Creo que no hay una película de James Bond que me haya gustado más. De la mano de Sam Mendes el espía se convierte en lo que realmente es, un asesino sin escrúpulos solitario.

La fotografía de Deakins es sencillamente espectacular. Hay momentos inolvidables, como la escena del asesinato en el rascacielos de noche. Es puro Deakins, puro contraste de luces y sombras que acompañan como nada a la personalidad de James Bond. Y fue el año de La vida de Pi y el barroco trabajo de Claudio Miranda.

Prisioneros (2014)

Otro año más, otra nominación, y además la única que recibió la película. Me imagino a nuestro director de fotografía riéndose mientras recibe la carta de felicitación de nuevo…

A pesar de los pesares, Roger Deakins demuestra película tras película que no hay nadie como él para dejar claro que la fotografía tiene que estar a disposición de la historia y adaptarse al guión. Ese es su estilo inconfundible, ser un profesional al servicio de la película, nunca de su propio ego. Experimentar según le deje el director. Primer Oscar de El Chivo.

Invencible (2015)

Angeline Jolie es uno de los pesos pesados de Hollywood y para esta película sobre la superación humana supo reunirse con el mejor equipo de técnicos, y no dudó en contratar a Deakins.

Y como no podía ser de otra forma, su papel es impecable. Fiel a su estilo,a su forma de entender la luz, volvió a demostrar que es un valor seguro, pero que parece que nunca ganará un premio. Creo que no le hace falta. Segundo Oscar de El Chivo.

Sicario (2016)

13ª nominación. Quizás por la película menos apreciada por sus múltiples admiradores. En 2015 recibió el Premio a la excelencia cinematográfica en el festival de Cannes. Nuevo desprecio y el Oscar para el Chivo de nuevo.

Que más se puede decir de un director de fotografía que a pesar de ser uno de los mejores jamás ha recibido el gran premio del cine y que sin embargo sigue día tras día trabajando para llevar la mejor luz a las películas en las que trabaja. Yo creo que nunca ganará el Oscar pero tiene el reconocimiento de todos. Y creo que es la mejor recompensa. Y como premio por haber leído todo el artículo, aquí tenéis un tributo a sus mejores imágenes.