La vida secreta de Walter Mitty y el negativo perdido

La vida secreta de Walter Mitty es una película que consiguió que saliera feliz de la sala del cine. Muy feliz tengo que decir. Me gustó mucho. Más de lo que podía imaginar antes de sumergirme en la maravillosa oscuridad de este mundo.

¿Y por qué traigo esta película a FERFOTOblog? Pues porque pocas películas están tan relacionadas con la fotografía. El desencadenante de todo es un fotógrafo, las fotografías están presentes a lo largo de toda la película, y es una de las pocas en la que se ve que el guionista, los actores y sobre todo el director saben de lo que hablan. Y hay una reflexión sobre este mundo que nos apasiona que todos deberíamos tener alguna vez.

Es la historia de un hombre gris, por circunstancias de la vida, no por elección propia, que vive continuas aventuras en su imaginación. Trabaja en el departamento de fotografía química de la revista Life, justo antes de transformarse en una página digital. El fotógrafo estrella de la revista manda los negativos de su último viaje para que el fotograma 25 sea la portada del número final. También manda un regalo reconociendo la valía profesional de Walter Mitty y que sin él su trabajo sería imposible.

El problema es que el fotograma 25 no está. Y esto obliga al hombre gris a embarcarse en una aventura por Groenlandia, Islandia y Afganistán para poder encontrarlo. La historia está servida. En la publicidad dicen que recuerda a Forrest Gump. Otros dicen que ha roto la esencia del cuento original de James Thurber, que está mejor reflejado en la película original del año 1947… Personalmente creo que estamos ante una de las 10 mejores películas del año 2013, aunque muchos se llevarán las manos a la cabeza

Y si el mundo es justo, cosa que no creo, Walter Mitty debería haber estado entre las nominadas a Mejor Fotografía en la carrera de los Oscar, gracias al excelente trabajo de Stuart Dryburgh, que ya hizo la inolvidable El piano. Y creo que en alguna categoría más debería estar. Es verdad que estoy escribiendo esta crónica con el corazón caliente (acabo de verla otra vez), pero mi apreciación no cambia con el paso del tiempo.

Desde los títulos de crédito sientes que estás ante una película distinta, con los nombres impresos en la gran ciudad, sin invadir la imagen, sino integrándose con ella. Y aunque en algunos momentos los efectos especiales toman excesivo protagonismo, nunca están por encima de la historia, siempre la complementan.

Los grandiosos paisajes que aparecen, desde la propia ciudad de Nueva York, los paisajes helados del mar de Groenlandia, los volcanes de Islandia, hasta las altas montañas de Afganistán son, en muchos planos, los protagonistas, con la pequeña imagen de Walter Mitty atravesándolos. Es uno de los mayores aciertos de la película. Esos planos en los que la naturaleza se impone sobre todo lo demás. Consiguen dar esa sensación de libertad que muchos queremos sentir de vez en cuando.

Sean Penn crea uno de los fotógrafos más experimentados y reales de la historia del cine

El personaje del fotógrafo, interpretado por Sean Penn, es uno de los pilares del film. Es el reflejo antagónico del protagonista Ben Stiller. Pero no es un personaje abusón y despreciable como el nuevo jefe de la revista, prototipo de esos jefes que se atreven a criticar al empleado sin apenas conocerle y que no tienen ni idea de lo que hablan. Sean Penn crea uno de los fotógrafos más experimentados y reales de la historia del cine, al que todos nos querríamos parecer, un viejo lobo de mar que se resiste a olvidar los carretes y que sigue fiel a su Nikon F3T, un clásico imperecedero. Su forma de ver la vida y su interesante reflexión sobre el gato fantasma puede gustar a más de uno.

En la película veremos algunas de las fotografías más importantes de la revista Life, como los retratos de Marilyn, la foto de Muhamad Ali derribando a Sonny Lyston, John Lennon… y en su casa, en un rincón visible, una fotografía Elliot Erwitt. Hay numerosos guiños para los amantes de la fotografía que sólo un ojo atento reconocerá.

Es cierto que tiene algunos cosas que pueden llegar a chirriar, como alguna parodia fuera de lugar, pero tiene momentos inolvidables, como aquel en la que el protagonista sube a un helicóptero, pilotado por un hombre borracho roto por el amor en Groenlandia, gracias a la fuerza que le da su imaginación, pues ve a su amada animándole con los primeros acordes de Space Oditty. Seguro que os gustará.

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3 comentarios

  1. ESTELIO MARIO PEDREAÑEZ

    ESTELIO MARIO PEDREAÑEZ:

    Esta película es una excelente adaptación libre de una novela norteamericana inspirada en Don Quijote de la Mancha, así Walter Mitty es un moderno Alonso Quijano del siglo XXI norteamericano que vive soñando y por su Dulcinea (la compañera de trabajo de quien está enamorado) se atreve a convertir en realidad sus fantasías de salir de su vida tediosa y vivir las aventuras de un moderno «caballero andante». Por estar nutrida de la mejor novela del mundo, la que fundó la novela polifónica moderna, El Quijote, la película es muy buena, aunque mejor lo explica el escritor Mario Raimundo Caimacán en su excelente ensayo «CERVANTES, SU PROPUESTA DE NOVELA PSICOLÓGICA, LAS INFLUENCIAS DEL QUIJOTE EN EL ULISES DE JAMES JOYCE Y OTRAS NOTAS», publicado en 2023 y en una de éstas notas expone en detalle por qué las películas «La Vida Extraordinaria de Walter Mitty», de Estados Unidos, y «Jean Francoise y el Sentido de la Vida», de España, son excelentes obras cinematográficas inspiradas en la Obra Maestra del Genial Miguel de Cervantes aunque ninguna lo acredite y muchos se crean la desmesura de tener guiones «originales» y no explicitar que fueron escritos inspirados, total o parcialmente, directa o indirectamente, en «El Caballero de la Triste Figura y después «El Caballero de los Leones». Sucede que mucha gente que lee no va mucho al cine y mucho gente que va al cine no lee, por eso películas como «Parásitos» no la relacionan con «El Hombre Subterráneo» de Fedor Dostoievski y la serie de películas «Divergentes» no la relacionan con «La República» y «De las Leyes» de Platón, cuyas sociedades utópicas inspiraron a la autora de las novelas que adaptaron al cine. Después de los antiguos griegos la originalidad es más ilusión y espejismo que victoriosa realidad. La ignorancia sobre los griegos es tan grande que muchos ignorantes a principios del siglo XX, quienes se pretendían «intelectuales», escribieron «sesudos libracos» para negarle el carácter de arte al cine, porque no entendieron al Arte del Siglo XX, y eran tan oceánicamente ignorantes que jamás leyeron la Poética de Aristóteles y nunca escucharon de la Mimesis, el ABC del Arte. Y con las herramientas de la computación y la Realidad Virtual el Arte Cinematográfico logrará nuevas metas de excelencia al hacer posible la adaptación de obras literarias que antes se pensaba imposibles de adaptar al cine, que cada vez tendrá mayor capacidad para exponer la imaginación humana. Lean el ensayo del hispanoamericano Mario Raimundo Caimacán y descubrirán una mente lúcida que nos llenará de orgullo por nuestras raíces españolas y grecolatinas que nos hace parte de Occidente, porque es cierto que como hispanoamericanos somos hijos del maíz y la tambora, y también es nuestro El Quijote, y La Ilíada y La Odisea.

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