Fuji X100T

Fuji X100T, vuelta a los orígenes (I)

La Fuji X100T es una cámara maravillosa. Lo digo desde el principio para aquellos que estén esperando leer otro análisis más de la cámara para lanzarse a las tiendas a comprar este modelo que muchos tenemos entre ceja y ceja. Si estáis buscando una cámara perfecta para el día a día e incluso para trabajos profesionales estáis de suerte porque existe.

Siempre intento ser neutral en mis análisis, y los que me seguís desde hace tiempo en la otra página sabéis que es cierto. Pero algunas veces encuentro cámaras con las que me gustaría fugarme a cualquier lado. Y este ha sido el caso. He estado probando la Fuji X100T en alta montaña, en un pueblo castellano, en una sofocante playa y en la gran ciudad. Y en ningún momento he echado de menos mis otras cámaras. Y es algo que puedo decir pocas veces.

Filosofía de la Fuji X100T

La Fuji X100T es una cámara con un sensor de tamaño APS-C y un objetivo fijo equivalente a un 35 mm. Es decir, nos encontramos ante una máquina perfecta para hacer fotografía como se hacia en los viejos tiempos.

El diseño es lo primero que la delata. Esas formas cuadradas inspiradas en las líneas de la Leica es una pura declaración de intenciones. No es una cámara que esconda sus influencias. Y este es uno de los motivos de su éxito, claramente.

ISO 640 f3,6 1/60
ISO 640 f3,6 1/60

Las viejas glorias de la fotografía siempre hemos babeado por los equipos clásicos y las jóvenes promesas están encantadas con su aire cool. Es una cámara que llevarían al hombro Steve McQueen o Audrey Hepburn.

Está diseñada para ser discreta, llamar poco la atención y arrastrar las miradas de todos los fotógrafos que la vean en manos de otros. En resumidas cuentas, está hecha para disfrutar. Y en su diseño sólo le falta una cosa: parecerse más a una cámara antigua. Desde mi punto de vista sobran botones. La parte trasera debería ser tan minimalista (iba a decir espartana) como la delantera.

Uso y disfrute de la Fuji X100T

Es una cámara digital, pero mucha gente con la que me he cruzado la han confundido con una cámara de carrete. Sólo al darle la vuelta se han dado cuenta de que no estaba mintiendo. Por eso pienso que con unos ajustes previos dentro del menú podemos disfrutar de todas las virtudes de esta máquina.

ISO 200 f5,6 1/400
ISO 200 f5,6 1/400

Antes de salir a la calle con ella tenemos que ajustar los múltiples parámetros que nos ofrece para dejarla perfecta para un día de trabajo. Pero siendo puristas sólo hay que cambiar algunas cosas.

No concibo comprar esta cámara y disparar en jpeg. Perderíamos mucho por el camino y el placer de revelar un archivo desde cero. El formato jpeg es como disparar en Automático (que no Programa). Te pierdes parte de la diversión. Y si disparas en RAW te puedes olvidar de adentrarte en las profundidades del menú.

El ISO lo podemos colocar en Automático. No es una cámara para disparar con calma. Su espíritu es la improvisación. Y en las pruebas que veremos en el próximo artículo veréis que incluso podemos disparar a 6400 ISO sin miedo a comerse una paella. Por eso recomiendo trabajar con dicha opción para no perder ninguna foto por la trepidación.

ISO 200 f5,6 1/680
ISO 200 f5,6 1/680

Uno de los grandes aciertos es volver a colocar el anillo de los diafragmas. Ese aro alrededor del objetivo que nos permite sujetar con más firmeza y profesionalidad una máquina. Si queremos trabajar en prioridad al diafragma (donde me siento más cómodo) sólo tenemos que colocar el dial de las velocidades de la parte superior en A y jugar con las profundidades gracias al diafragma.

El visor

Y llega el momento de encender y encontrarse con algo que se está perdiendo: el visor. Que además no es un visor al uso. Es la gran apuesta de esta cámara junto con la veterana XPro-1 (para cuándo la nueva versión). Gracias a la palanca de la parte frontal podemos disfrutar del visor híbrido: óptico y digital. En esta cámara encontramos por todos lados la fusión perfecta entre el pasado y el futuro.

El visor permite jugar con ambas opciones, la visión natural o electrónica. Son dos formas de ver las cosas, dos filosofías que se demuestra que no tienen que estar reñidas o ser incompatibles. Sólo hay que tener ganas de ofrecer algo revolucionario.

ISO 200 f8 1/200
ISO 200 f8 1/200

Para los maniáticos del histograma como yo que suspiran cada vez que miran por el visor de una Canon EOS 1 original o una Nikon F3 es una sensación ver la foto dentro del marco como siempre y comprobar sin despegar la vista si el histograma es perfecto pues lo ves sobreimpreso. Y no os imagináis el ahorro de batería para sesiones largas que supone esto.

Sólo queda disparar y disfrutar con los resultados obtenidos. O llevarse las manos a la cabeza por haber fallado única y exclusivamente por tu culpa. Y eso no deja de ser la mejor escuela del mundo. Y todo gracias a una cámara tan sencilla de manejar.

Hablaré más tarde de su sistema de enfoque, de los problemas con la botonera y la tapa. En la segunda parte del artículo mostraré todos los aspectos técnicos, las pruebas ISO, el rango dinámico, la respuesta del color y todos los vericuetos de una cámara que por inspiración y por su calidad se ha convertido en un clásico.

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